Tú, que crees que me conoces porque hemos recorrido algunos bares y una tarde te conté cual era mi color favorito y no tienes ni idea de la razón por la que me despierto temblando de madrugada.
Tu, que crees saber mucho de mí por que hemos compartido risas en las calles y coincidido en alguna idea fugaz sobre esta vida pero no te has preguntado cuál es mi mayor sueño ni qué es lo que hace que se tambaleen mis cimientos. Quizá no te interesa y está bien que sea así.
Tu, que crees conocerme por que hemos caminado juntos y acaso alguna vez me tocaste el pelo al despedirte y quisiste saber algo más pero jamás lo preguntaste.
Tu, que quizá en algún momento buscaste mis palabras de consuelo, le diste un caramelo a mi hija o me oíste desahogar alguna vaga frustración, mas no estuviste cerca en mi peor momento, no sabes cómo lloro, no sabes cómo sufro si tan sólo me has visto reír, si no has secado mis lágrimas, si no me has abrazado cuando estaba rota.
No, tu no me conoces. Apenas un destello en esa inmensidad que es mi interior.

No hay comentarios:
Publicar un comentario